Ser más felices y aportar, es algo que debemos aprender a practicar



Hay un concepto que no todos tienen muy claro en lo su real significado, sin embargo nunca ha dejado de estar presente en el consiente colectivo de cada chilena y chileno. Este concepto se genera por diferentes motivos, ya sean culturales, familiares, de convicción, por imitación o por la generación de zombis, esos que no saben lo que hacen, ni por qué lo hacen, sólo siguen a la masa.

La PATRIA de izquierda y de derecha, es un concepto que lo único que hace es dividir de manera cruel, y cuando se origina un daño social, producto de acciones separatista radicales de clases, o de conglomerados, llámelos como quiera, porque da lo mismo, esas heridas que suelen tener memoria nunca son posibles de recuperar. -Las heridas que deja una elección, en ocasiones pueden ser leves, o también profundas, pero qué pasa con esas personas, acaso no podemos darnos cuenta que esa sutil línea que nos divide cada 4 años, es un estorbo para el pensamiento lógico. Esas condiciones no deseadas, de escarnio, de enojo, de frustración, sólo nos separan en bandos, y eso sólo ocurre en las guerras.

Por qué debe ser una guerra de dimes y diretes, si todos somos chilenos, y en consecuencia, somos quienes hacemos este país y lo queremos feliz, bien y sano, por supuesto desde ópticas diferentes, pero cada uno de nosotros, quienes estamos mentalmente sanos, queremos que Chile sea la casa que cobije y proteja nuestras vidas, y que también nos procure las necesidades que la vida nos impone, a nosotros, a nuestros hijos y a nuestras familias, sin importar el color de quien lidere el país, porque todos somos chilenos, y el presidente, debe ser presidente para todos, con igualdad y con equidad, así como el alcalde también es quien debe entregar lo mejor de su experiencia, y de su trabajo por el bien de toda la comuna, y no sólo hacia una parte de ella. El pueblo siempre necesita algo, y la forma en que se consigan los recursos para entregar esas ayudas, es a veces difícil de ejecutar. No hay un manual común para eso, pero las ganas de lograr cosas por el bien de la comuna, es el motor que nos mueve a todos quienes tenemos ese espíritu de servicio público, ese compromiso de hacer las cosas lo mejor que se pueda, y de entregar lo más que se pueda. Nadie quiere menos, todos apuntamos a desarrollar bien nuestras comunas y de lograr una mejor calidad de vida para nuestros vecinos, gente sencilla, gente que todos conocemos y que al igual que cualquiera, quieren lo mejor para sus familias.

La sutileza, las buenas costumbres, y la moral partidaria, no pueden perderse ante situaciones históricas, o momentos políticos que ejerzan presión sobre nosotros, porque nosotros somos más que eso, nosotros somos seres racionales y por naturaleza seres sociales y comunitarios.

La gente no debe transformarse en instrumentos divisores, en consecuencia, deben ser instrumentos de sanación, y por ende ayudar a que los lastimados, y los que manejan rencor por cosas que cada 4 años se repetirán eternamente, incluso cuando no estemos, no tengan como norte el conflicto y la confrontación, puesto que el norte de la vida de una persona, siempre debe ser la búsqueda de la felicidad, en cualquiera de sus formas, y aquí quiero detenerme y poner un ejemplo.

MI HOMENAJE A UN HOMBRE POBRE, PERO QUE VIVIÓ FELIZ
A propósito de los apicultores de Bulnes, quienes ya cuentan con una ordenanza municipal que los protege y cautela sus intereses y que fue aprobada por todo el Concejo Municipal este martes recién pasado, y con la cual podrán trabajar más tranquilos y mucho mejor, les comparto una vivencia bonita que nos deja muchas enseñanzas. -Una persona que no tenía grandes bienes, y que vivió toda su vida en una parcelita de media hectárea en una zona rural, desarrolló un amor increíble por los colmenares. Todos los días cuidaba sus abejas, limpiaba los cajones, las celdillas y en su momento cosechaba su miel.
-Con ella, se procuraba su sustento, y no eran pocas las personas que decían aló al ver un cartón de mal aspecto escrito con carbón que decía “Se Vende Miel”. Sus precios eran realmente bajos, y por ese motivo la gente sospechaba que su miel era adulterada. -Ante estas dudas, él respondía “Yo quiero que todos consuman mi miel, porque es buena para la salud, yo no puedo cobrar por sus propiedades curativas, regenerativas, ni por sus vitaminas, yo cobro por el trabajo que me cuesta sacarla, y cobro por su sabor, único, irremplazable. No puedo cobrar más, porque si lo hago, sería un especulador, y no demostraría que lo hago con cariño, con entusiasmo, y no sólo por ganar plata”

Un día, luego de 3 años sin comprar esa exquisita miel, llegué hasta esos lados en un día de verano muy caluroso. –Dije un aló fuerte como 4 veces apoyado en la reja de palo del “mielero de Quinchamalí” pero nadie salía, de pronto  vi que venía una persona en bicicleta con una chupalla gigante, muy rara para mi gusto, pero ideal para ese día de sol, donde la polvorienta calle de ese sector rural, parecía aumentar aún más el intenso calor.
-Lo detuve y le pregunté por el viejo…
-Me dijo “murió”.
Yo le dije ¿cuándo?, y bajándose de la bicicleta me pregunto ¿usted quería comprar miel?, llegó tarde amigo, él partió hace 2 años...-Sabe, dicen que en su casita encontraron 40 frascos con miel cosechada, todos de a kilo, y algunos tenían un papel de cuaderno pegado con nombre y apellido, y cuando se llevaron su cuerpo, nadie lo reclamó, era un hombre sin familia.
-Después de eso, hay gente de aquí del sector que entró a la casita, era bien pobre el hombre, y cuando algunos reconocieron a los que estaban escritos en los frascos, se contactaron con ellos, y nadie le había encargado esa miel, tampoco se la habían pagado

Le pregunté ¿qué paso entonces, quería vendérselas?
-¡No! me dijo, -él sabía que estaba muy enfermo, y dicen que les dejó de regalo el fruto de su trabajo, a personas que no necesitaban que les regalaran esa miel, y a otras personas que eran tan pobres como él….El pobre hombre nunca recibió ayuda de nadie, y nunca discriminó a nadie, ni habló mal de nadie, porque lo que hacía le gustaba, y siempre se le veía feliz, siempre saludaba con una venia, a quien fuera.

Los frascos fueron entregados a sus destinatarios, y muchos los tienen cerrados, en un lugar destacado de sus casas, porque para ellos significa más tenerlos y recordar la humildad y la generosidad que encierran esos frascos, que comerse esa rica miel.

¿Cómo poder hacer que la gente comprenda que no hay 2 patrias?, (la izquierda y la derecha) – ¿Cómo lograr que la gente entienda que la patria es sólo una?, y que el que la lidere, a nivel país, región o de comuna, tiene el deber moral de compartirla equitativamente, con cariño, y sin esperar nada a cambio, porque ese trabajo lo tendrá gracias al pueblo, y debe desarrollarlo con afecto, para que todos disfruten de él.

-Quien ejerce el cargo de dirigir los destinos de una comuna, debe ser como ese apicultor pobre, que sin duda vivió mucho más feliz que la mayoría de quienes andan pensando en cómo destruir al adversario, y en eso, se les va la corta vida que nos fue otorgada. La vida es corta, y pasa rápido, mucho más rápido de lo que quisiéramos. Entonces la cuestión es bien simple, aprendamos a ser más felices con lo que la vida nos da, en sí, la vida ya es un regalo, no la desperdiciemos con pensamientos amargos que no nos hacen bien en nada.

Descansa en paz Mielero de Quinchamalí (Don Juan Quezada Burgos) 1938-2014 -A todos quienes te conocimos, nos enseñaste lo mismo…Dar mucho, recibir poco, y ser feliz. Descansa hombre bueno, a la gente como tú, cada día me cuesta más encontrarla.
Jorge Hidalgo Oñate
Alcalde de Bulnes